Biden prometió hacer caso a la ciencia, ¿por qué no lo hace con el vapeo?

Foto: The New York Times

Una política de reducción de daños impulsada por el gobierno Biden podría ayudar a Estados Unidos y a otros países a alcanzar mayores niveles de salud y libertad.

Hace dos años, en septiembre de 2019, Donald Trump anunció que su administración prohibiría los productos de vapeo de nicotina saborizados debido al brote de EVALI. Esta declaración la hizo a pesar de que para ese momento ya era claro que la enfermedad no se debía a dichos productos, sino al acetato de vitamina E en productos de marihuana del mercado negro.

Después, en 2020, Trump buscó prohibir los sabores en los sistemas de vapeo con pods. Pero para ese momento el daño ya estaba hecho. Incluso antes del brote, muchos fumadores y exfumadores de Estados Unidos ya estaban bastante convencidos de que el vapeo era más dañino que los cigarrillos, aunque fuentes científicas ya habían afirmado que el vapeo es 95% más seguro. Pero el mayor problema no era lo que creyeran, sino las consecuencias.

Por el alarmismo provocado por EVALI y la consiguiente estigmatización del vapeo, la disminución anual de las tasas de vapeo en Estados Unidos, que estaba alrededor del 4 o 5 por ciento desde 2015, cuando el vapeo adquirió popularidad, tuvo un retroceso. Igualmente, por primera vez en 30 años se presentó un aumento en las tasas de tabaquismo.

Biden: ¿un cambio?

Desde el inicio de su campaña presidencial, el ahora presidente Joe Biden tuvo como una de sus consignas seguir a la ciencia. Esta promesa trajo esperanza a muchos exfumadores que habían logrado dejar de fumar gracias al vapeo, pues pensaron que sería posible lograr una regulación justa y razonable de los productos de vapeo, protegiendo a los jóvenes, pero garantizando los derechos y la salud de los adultos fumadores y exfumadores. En un inicio, y con las primeras declaraciones de Biden, parecía que este sueño se iba a cumplir.

Sin embargo, ahora que han transcurrido meses del mandato de Biden parece que las promesas se han quedado solo en palabras. En el tema del vapeo, la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA) parece haberse apropiado del discurso de las organizaciones antivapeo que llevan años buscando la prohibición a toda costa. Mientras tanto, científicos con larga trayectoria, como Cliff Douglas y otros más, no han sido escuchados por la administración Biden.

La situación ha llegado tan lejos que la FDA bajo la administración de Biden ha puesto en marcha prohibiciones para la comercialización de una gran cantidad de productos de vapeo con sabor, sin importar la salud de muchas personas que dependen de ellos para mantenerse alejadas de los cigarrillos. Y esta decisión se tomó a pesar de que numerosos estudios científicos indican que esas personas, sin la posibilidad del vapeo, volverán a fumar.

Así que, ¿qué tanto está atendiendo a la ciencia la administración Biden? Y, sobre todo, ¿qué efectos pueden tener estas decisiones arbitrarias sobre los demás países del mundo? No hay que olvidar que, para bien o para mal, Estados Unidos marca la pauta de la política mundial en muchos ámbitos fundamentales para los ciudadanos, como la salud.


Este artículo fue traducido y adaptado al español por el equipo de Vaping Today. Publicación original: Biden Promised To Follow the Science; So, Why Isn’t He Doing So on Vaping? . Si encuentra algún error, inconsistencia o tiene información que pueda complementar el texto, comuníquese utilizando el formulario de contacto o por correo electrónico a redaccion@thevapingtoday.com.

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Dave Morris es miembro de la junta directiva de la Asociación Estadounidense de Fabricantes de Vapor y presidente de la Alianza Empresarial Libre de Humo de Arizona.

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